jueves, 26 de enero de 2017

Absurdo nacionalismo desmedido

@FajardoTweeter
Jueves 26, 2017

El pasado viernes 20 de enero seguramente inició una nueva era mundial, toma la Casa Blanca su nuevo presidente, Donald Trump, el famoso nacionalista, fascista, misógino, entre muchos otros calificativos negativos. 


Según alguna estadística que leí por ahí, desde mediados del siglo pasado, todos los presidentes estadounidenses han cumplido con el 70% de sus promesas de campaña, y al parecer Donald Trump no será la excepción, empezó con mano dura decidiendo respecto a la cancelación de recursos a las ciudades santuario, la firma para la construcción de muro, entre otros.

Pero no voy hablar mal de Trump, ese es asunto de los estadounidenses. 

Lo que nos compete a nosotros no es escudarnos de las decisiones que tome el residente estadounidense, si quiere construir (ampliar) el muro, que lo haga, ese es asunto suyo, es un asunto interno "protege" sus intereses, pero... ¿Qué está haciendo el gobierno mexicano en este sentido que no sea quejarse y exaltar los nacionalismos desbordados como si estuviéramos en son de guerra? No señores, no estamos en guerra y más nos vale que dejemos esas charlatanerías de "patriotismo" como bandera para solucionar los problemas que nos compete solo a los mexicanos corregir.

Es cierto, "el muro" es una muestra de racismo, que pretende humillarnos, mostrar que los estadounidenses son superiores a nosotros, bla, bla, bla, solo palabrerías. ¿Saben?, a fin de cuentas nosotros -los mexicanos- no hemos sabido hacer las cosas, insisto, ese es nuestro verdadero problema.

"Canadá ya nos dejó solos en el TLC", y sentimos como si nos cayera el Mundo encima, no hemos sabido valorarnos, nosotros mismos -gobernantes o gobernados- nos hemos desvalorizado, y no necesitamos a nadie que nos ponga un muro para entenderlo.

Dejemos los dimes y diretes con Trump, que ellos fluyan, y nosotros fluyamos hacia nuestro interior y a otros mercados, pero no solo en la voz de gobernantes como lo han hecho desde hace años, debe ser en los hechos. 

Es necesario, ahora si políticos, demostrar que NO son de tercera, asumir el compromiso de la unidad, de ver por el bien común de los mexicanos, basta de seguir sirviéndose del pueblo y comenzar a servir al pueblo, en verdad ¿No se entiende este principio? ¿Estamos tan podridos como sociedad que ya el que entre a la política hará exactamente lo mismo y no pase nada?, ¿En verdad todos lo políticos son iguales y los que no lo son, cuando llegan a cargo públicos se convierten en corruptos? y entonces, ¿Estamos condenados a futuro? Porque nuestro pasado más cercano así lo ha demostrado, entonces ¿Estamos perdidos? ¡La solución es una revolución!, ¡por favor! las revoluciones en nuestro país no han solucionado nada, entonces...


Necesitamos mostrarnos que si valemos, que en verdad sí podemos, creer que podemos, ¿Cómo? Que las decisiones que tomamos son en beneficio de todos y dan frutos, no como las reformas que hace unos años todos aplaudieron, y hoy todos tratan de esconder la mano.

¿En qué estanos mal? Educación, distribución de la riqueza, pésima organización rural, déficit científico aplicado productivamente en el país, un sistema de salud obsoleto que sigue perjudicando al los más pobres, en la falta de productividad nacional, en el poco desarrollo del mercado interno, en depender de EUA casi en totalidad, en un tejido social descompuesto que deja demasiados jóvenes víctimas de la delincuencia, entre otras muchas. 

Hemos hecho las cosas mal, reconozcamos este hecho, dejemos de sentirnos ofendidos porque alguien más nos lo haga saber. Si no aceptamos nuestra condición, jamás estaremos listos para entender que debemos cambiar nuestros esquemas. SI y solo SI estamos lejos de ser una nación de primer Mundo, y debemos empezar en algún momento, y ya es tarde.

¿Ya estamos preparados para recibir a los 3 millones de mexicanos deportados de Estados Unidos?
¿Ya estanos sentando las bases para mejorar la calidad de vida de los mexicanos a través de una mejor distribución de la riqueza por medio de mejores sueldos, incentivar a la industria mexicana con tecnología mexicana, organizar el campo mexicano improductivo (por los tabúes de la reforma agraria)?
¿Estamos haciendo la reforma educativa con modelos que en verdad hagan gente emprendedora, valorizada, con estándares de productividad equiparables a los europeos, y no una reforma laboral?
¿Estamos listos para meter a la cárcel a los políticos corruptos (incluyendo a los presidentes) al igual que a los ciudadanos comunes de a pie?

Si no, por qué nos quejamos y molestamos, por qué mostramos ese absurdo nacionalismo desmedido.

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