martes, 13 de agosto de 2013

¿Qué ondas con la legalización del consumo de marihuana, marijuana, cannabis, mota, o cómo quieran llamarle?

Rafael Fajardo Carrillo
rfajardo@prodigy.net.mx



La verdad, hay muchas opiniones en contra y a favor, y lo importante es que te formes tu opinión de manera más informada, no solo por cuestiones morales, religiosas, de preferencias, o si eres consumidor o no. La Neta es un chorro de información, pero estoy seguro vale la pena.

Antes que nada, me gustaría darles unos datos, referencias, que ayuden a analizar el tema:

1) Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2012 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, "el cannabis es la sustancia ilícita más consumida mundialmente: existen entre 119 y 224 millones de consumidores de cannabis en todo el mundo y su demanda se mantiene estable".

La ley internacional de control de drogas, regida principalmente por la Convención Internacional Antinarcóticos de 1961, limita el uso de drogas narcóticas -incluyendo la marihuana- exclusivamente para uso médico o científico.
Aunque la marihuana se entiende como una droga en la mayoría del mundo, no todos los países la consideran ilícita ni prohíben su consumo.


2) Al contrario de lo que se cree, técnicamente Holanda nunca ha legalizado la marihuana.

"El cultivo, provisión y posesión de marihuana constituyen delitos criminales, penalizados con prisión", explica el informe "Perspectiva de las drogas. Modelos para el suministro legal de cannabis: desarrollos recientes", publicado por el Centro Europeo de Monitoreo de Drogas y Drogadicción (EMMDDA).

Lo que ha hecho es no dictar leyes contra los locales donde esta se vende, conocidos mundialmente como "coffee shops".

Una práctica de tolerancia presente en guías locales desde 1979 y que evolucionó en el concepto actual de locales autorizados y con licencia de la municipalidad para vender cannabis.

La venta de pequeñas cantidades de marihuana a mayores de 18 años dentro de los coffee shops es tolerado "en un intento de que los adultos jóvenes que experimentan con cannabis se mantengan alejados de otras drogas más peligrosas", asegura el informe.

La norma, según explica el informe, establece que se venda un máximo de 5 gramos por persona y que un coffee shop no debe tener más de 500 gramos de marihuana en stock.

Y las reglas son exigentes. Un coffee shop puede ser cerrado y su dueño enfrentar a la justicia si no se ajusta al criterio de la norma, que prohíbe, entre otras cosas, la venta a menores o la venta de alcohol o drogas duras.

En mayo de 2012 tres provincias del sur del país implementaron un nuevo esquema para convertir los coffe shops en una especie de club privados, con membresía. La medida fue abolida seis meses después.

En enero de 2013 el gobierno holandés determinó que los coffee shopsdeberían ser sólo para residentes y no para turistas. Sin embargo, tras una pelea legal donde los locales amenazaron con demandar al gobierno por las pérdidas provocadas por la medida, la implementación de la misma quedó sujeta al criterio de cada municipalidad.

3) Introducción estudio Panamá
Este estudio busca demostrar científicamente los múltiples factores desencadenantes del comportamiento del menor infractor, que van asociados a la desintegración familiar, deterioro social y problemas económicos. Estos son elementos propicios que influyen en el joven para iniciar el consumo de drogas llevándolo posteriormente a la deserción escolar y luego cometer actos delictivos que va desde el hurto hasta el homicidio.
Las drogas generan violencia y esta a su vez es considerada como una enfermedad social que ha adquirido proporción endémica convirtiéndose en uno de los problemas de salud pública mas graves que aquejan a nuestro país, siendo la situación mas alarmante entre adolescentes de 10 a 17 años.
Al consumir droga la probabilidad al igual que el alcohol de que una persona viole la integridad física, psicológica o social de otra persona, es considerada como el ejercicio de una fuerza indebida, de un sujeto a otro, siempre que se experimente como negativa.
Los jóvenes con problema de droga trastoca la familia, la comunidad y la sociedad en general y pone en peligro su desarrollo sano y sostenible. Tanto la droga, como el maltrato y la violencia provocan secuelas psicoafectiva que tendrán un impacto negativo en mayor o menor medida en el proceso de crecimiento y desarrollo del individuo durante la infancia y adolescencia y así mismo condicionaran la posterior adaptación social del sujeto sano.
Este estudio busca determinar, de un universo poblacional de internos que ingresan al Centro y que son consumidores de droga los factores determinantes que los lleva al mundo de la drogadicción, con el fin de prevenir y erradicar esta enfermedad que tanto daño hace a los jóvenes y a la sociedad en general.

Estudio de menores infractores y su asociación con el consumo de droga
Marco teórico
Se tomo en cuenta que el consumo predomina en los adolescentes con problema de hogares desintegrados o con antecedentes de familiares panameñas que consumen drogas, referencia esta tomado del estudio de población atendida en el centro de fármaco dependencia y centro de custodia del ministerio de la familia la niñez y la juventud.
Identificar variables de riesgo definidas, concretas y diferenciadas para el consumo entre los adolescentes que aun asisten a la escuela.
Se presume que los adolescentes con mayor antecedentes de tener problemas familiares tienen un mayor riesgo de presentarse como consumidores de tóxicos en esta franja de edad, seria también interesante hacer un perfil diferencial entre el consumidor sintomático y el consumidor social a esta edad, que no se llega a concretar aquí por las limitaciones propias del estudio actual.
El consumo de drogas es un fenómeno bastante extendido entre los adolescentes de las sociedades occidentales entre 8 a 17 años, acudiendo en esta gama de edad un porcentaje considerable a nuestro centro por problema delictual o de conducta. Hay una correlación clara entre el inicio del consumo a estas edades en forma de un patrón de uso ocasional y el desarrollo posterior de su dependencia en la edad adulta, de ahí el interés por focalizar la atención de posibles factores de riesgo existente en esta franja de edad, para intervenir e intentar evitar consecuencias adversas posteriores en un intervalo de tiempo demasiado prolongado a partir de la adolescencia.
En los jóvenes, la marihuana tienen la particularidad, que suelen ser usados en la mayoría de los casos para potenciar los efectos de las bebidas alcohólicas, (desviación de su uso), que en esta edad son considerada como drogas “blandas”, y que no es mas que el “rito iniciático” en la escalada del consumo de drogas.
Se ha visto claro que la situación de la adolescencia es más compleja de lo que pudiese parecer a primera vista y que merece ser individualizada de manera especial. Se puede considerar que hay una especifidad en la población adolescente, producto del cambio de niño a adolescente y que se asocia a los cambios hormonales propio del desarrollo de la pubertad, cambio este que juega un papel importante en el conducta y estado de animo, como es la rebeldía, irritabilidad y en algunos hasta depresión o ansiedad que los lleva a la búsqueda de lo nuevo, mediante la curiosidad. Factores estos que juegan un rol durante la organización de la personalidad futura del adulto, en donde las emociones las sustituye la búsqueda de sensaciones.
La adolescencia es, en efecto la prueba, la piedra de toque, de los esbozos identifica torios preparados en la infancia.
Se puede agrupar bajo el nombre de conductas de adicción aquellas, que se caracterizan por el desarrollo de una dependencia del adolescente respecto a la satisfacción de una necesidad y del producto que procura esta. El interés de esta denominación es hacer resaltar lo que las reúne y a su vez revelar los rasgos fundamentales de estos adolescentes como es: 1) apetencia de la dependencia y 2) su propensión a la escalada a la utilización de drogas mas fuertes. Una conducta propia del adolescente que intenta regular sus tensiones internas y sus necesidades afectivas.
Este estudio plantea los siguientes objetivos:
·       Describir las características sociodemográfico y epedimiológicas del consumo de sustancias en un grupo de población de niños, niñas y adolescentes recluidas y recluidos en el Centro de Observación y Diagnostico del Ministerio de la Familia y la Juventud.
·       Analizar la correlación existente entre las características de ese consumo e índices de violencia y conducta emocional, así como con variables de riesgo familiar, sociales y personales.

Metodología
Recopilación de Datos.
Entrevista personalizada e individualizada al cien por cientos de los jóvenes ingresados en el centro de custodia de junio del 2,000 a marzo del 2,001 cumplimiento y pabellón de niñas y niños durante los meses de junio del 2000 a febrero de 2002.
La entrevista consistía en recopilar datos de aquellos jóvenes que afirmaban haber consumido sustancias como (alcohol, drogas ilegales, psicotropos, etc.), así como el tipo de droga que consumen y la frecuencia de consumo (no consumidor, consumidor) además de la edad de inicio, nivel académico del encuestado y comportamiento antisociales como es “ si al momento de cometer del hecho delictivo se encontraba bajo los efectos de la droga”.
Como el estudio no pretendía establecer asociaciones con situaciones de familia, Solo se colecto la información sobre el numero de persona y su fin.
También se registraron problema de conducta o legales en relación con el consumo de droga y sus comportamientos en el desarrollo social y personal de individuo, es decir, se intenta buscar una relación entre el uso de una sustancia y un comportamiento alterado que se presenta en los adolescentes en el intento de adquirir drogas.
Característica de la muestra de estudio, consiste en aquellos adolescentes que consumen tóxicos y que son recluidos en el centro de observación y diagnostico por diversos motivos, cuyo intervalo de tiempo es de un año, el cual es una muestra representativa de la población general de adolescentes recluidos en el Centro. Se trata de una muestra de adolescentes “sintomáticos” derivados a consulta de Salud física y que al mismo tiempo consumen, a diferencia de consumidores estrictamente “Sociales” que podríamos encontrar en principio en un centro de atención para drogodependencia, y que no hemos llegado a analizar por las limitaciones propias del estudio.
El tiempo calculado para la entrevista fue de 45 minutos y se llevo a cabo por el mismo personal medico del centro.
Hipótesis
Que la población en estudio hizo uso de los tóxicos siguiendo un patrón de consumo de mas de una dosis al día en edad temprana, que los llevo a cometer posiblemente el delito bajo efectos de la droga, muchos de estos delito tiene como característica la violencia como es el homicidio, Abuso Sexual y Robo a Mano Armada.
Resultados
Variables sociodemográficas y consumo de tóxicos. Sobre una muestra de adolescente atendidos durante el intervalo de tiempo de un año en el Centro de Observación y Diagnostico y en los que se constato la existencia de consumo de toxico en un (88%) sobre el total de los evaluados, en el intervalo de tiempo de un año. Asumimos la existencia a este nivel de sesgo lógico de infradetección, el cual se basa en el sistema de recolección de la muestra. Dada la no existencia de medios en este estudio para reclutar los falsos negativos.
En cuanto a la variable sexo se realizo una muestra de prueba de diferencia de proporciones, los que arrojo como resultado que no existe ninguna distinción entre el consumo de toxico de los jóvenes y las jóvenes, resultado este que llamo mucho la atención dado que a simple vista y observando las cifras absolutas lógicamente los resultados reflejaron que los varones consumen un alto porcentaje de droga sin embargo al aplicarle la prueba de diferencia de proporciones, los resultados fueron los antes mencionados.
Respecto al Patrón o tipo de consumo, el 88% de los jóvenes entrevistados consumen Habitualmente, siendo la vía fundamental de administración la oral.
Toda la muestra recogida pertenece a un medio urbano por el área de derivación del Centro, por lo que no se pudo establecer diferencias de consumo entre el medio rural y urbano.
A la hora de analizar la ocupación se refleja que el 41% son estudiantes o tienen alguna ocupación, mientras que un 59% no trabaja ni se dedica a ninguna actividad en el momento de evaluación inclusión en el estudio.
Todos los detectados como consumidores se sitúan en una franja de edad superior a los 8 años, mostrando índices altos de malestares psicológicos o emocionales.
Los jóvenes que asistieron al centro se asocian con trastornos mentales tales como la irritabilidad, ansiedad y depresión. Estos trastornos pueden asociarse al comportamiento delictivo, rebeldía y fracaso académico, profundizando de esta manera la desarmonía familiar.
Del total de los entrevistados, cuatro de los adolescentes presentaban problemas judiciales derivado del consumo de drogas. Los estudios epidemiológicos muestran perfectamente la correlación que existe entre estas patologías del comportamiento y el entorno social.
El 78% de los adolescentes de la muestra tienen Historia Familiar positiva de abuso de dependencia de sustancias en uno o ambos progenitores o en familiares de segundo grado (frente al 20% de los pertenecientes al grupo de no consumidores.
Por
Licda. Aracelly Camacho Somarriba

Conclusión
Luego de analizar con detalle los datos obtenidos en la investigación, podemos llegar a las siguientes conclusiones.
·       es evidente que la edad e inicio del consumo de drogas se encuentra entre los diez y catorce años, o sea inicio de la adolescencia.
·       Que en su mayoría el inicio del consumo de drogas se da anterior a cometer el delito.
·       Que arriba del 88% de jóvenes que ingresan a estos centros: custodio y cumplimento son consumidores de droga.
·       Que no existe ninguna diferencia entre las niñas que consumen droga y los varones.
·       Que a pesar de las características psicosocial de los jóvenes que ingresan a estos centro no esperábamos un porcentaje de consumidores tan altos.
·       Por otro lado es evidente que la desintegración familiar y la falta de bases sólidas dentro del hogar la paternidad irresponsable son factores desencadenantes par al comportamiento de esto jóvenes.
·       La deserción escolar es producto de la desintegración familiar de familiares cercanos que consumen drogas y el inicio del consumo de drogas a edades tempranas.
·       Que los delitos por el cual ingresaron a esto centros no son por consumo o trafico de drogas sino por homicidio, hurto, robo, y violación, el cual se destacan mas en aquellos jóvenes que son fuertes consumidores de drogas es decir que consumen mas de una vez al día.
·       Tomando en cuenta el punto anterior debemos concluir que los programas no deben estar dirigidos únicamente a una población minúscula de jóvenes consumidores en el centro de fármaco dependencia sino extenderse a la población universal de los centros de custodio y cumplimiento y pabellón de niñas y niños.
·       Finalmente si no hacemos todos los esfuerzos necesarios que involucre a instituciones publicas y privadas para ayudar a nuestros jóvenes a salir del circulo de la droga estaremos cultivando una juventud enferma y no productivos para familia y el país.

Recomendaciones
El Comité Nacional de Análisis de Estadística Criminal recomienda los siguiente:
·       Desarrollar y mantener programas con personal idóneo eficiente con el fin de lograr reintegrar a estos jóvenes a la sociedad física y mentalmente sana.
·       Crear conciencia a las autoridades y la población en general que la problemática es grave por lo que debemos intervenir mediante acciones conjuntas y rápidas para evitar obtener una sociedad habitada por jóvenes enfermos no productivos para el país.
Somos conscientes de las múltiples limitantes que tenemos principalmente en lo que en materia económica se refiere para desarrollar programas que comprometan al universo de la población pero si logramos trabajar con todas las herramientas necesarias profesional, económica, etc., se lograría atacar al mal sino evitar que aquellos jóvenes que aun no consumen la droga lo hagan.
El progreso de una nación depende de su población si tenemos jóvenes sanos física y mentalmente construimos un país libre de drogas

4) Caso Venezuela. Consumo de drogas y su efecto en las conductas agresivas y delictivas de los jóvenes venezolanos

Resumen

Las conductas violentas pueden ser causa o consecuencia del efecto de las drogas en el organismo. Los crímenes asociados al consumo de drogas pueden darse como consecuencia del propio consumo y/o posesión, o con fines de lucro (para adquirirla). Este trabajo, de tipo descriptivo y con un modelo cualicuantitativo, tiene como objetivo analizar el consumo de drogas y su efecto en las conductas agresivas y delictivas de los jóvenes venezolanos, mediante un enfoque específico que considera el entorno socioeconómico como una causa probable en ambas conductas. A partir de un análisis realizado sobre algunas variables obtenidas por la ONA, puede afirmarse que el mayor porcentaje de adicción se da en jóvenes con bajo nivel educativo y situación laboral inestable o poco beneficiosa, ya que el joven puede optar por el uso de drogas para evadir su realidad y reemplazar las carencias de la vida cotidiana con placer y libertad mental.

 

Introducción


Las causas del consumo de drogas son muchas, de las cuales destacan la presión de los compañeros, depresión, trastornos mentales, curiosidad, ocio, imitación, rebeldía, concepción de las drogas como vía de escape de los problemas familiares, etc., y cada una de las causas afecta a grupos con características diferentes.

El uso de drogas no siempre resulta en adicción, sin embargo, éstas tienen un efecto tal en la mente del individuo que la consume que normalmente siente la necesidad de utilizarlas nuevamente, hasta que se convierte en un vicio que puede originar conductas violentas y delictivas.

Además de las causas mencionadas, existe una que tiene especial relevancia en la sociedad venezolana, que es la influencia de la situación económica del jóven en su decisión de comenzar a utilizar drogas, específicamente aquellas de tipo ilegal. En este sentido, aquellos jóvenes de clase social baja, con pocos recursos, que se desenvuelven en una sociedad que no les provee los medios para satisfacer sus necesidades más básicas (como la educación), con limitadas ofertas de empleo, colmada de violencia, oferta de drogas, que los margina y los bombardea con imágenes de consumo, se encuentran con que son pocas las oportunidades para surgir y tener una calidad de vida óptima, por lo que pueden llegar a sentirse frustrados y optar por el uso de drogas como una alternativa deseable, en comparación con la realidad.

Son varios los autores que desarrollan esta teoría, y aunque los estudios no son concluyentes, más adelante se muestra como innegablemente el entorno socioeconómico tiene relevancia en el índice de consumo de drogas en las poblaciones de menos recursos.

El problema


Consideraciones generales.
El abuso de drogas puede conducir a la adicción o a la dependencia de las mismas. Las personas que utilizan drogas para aliviar el dolor pueden volverse dependientes, aunque es raro que esto suceda en personas que no tienen antecedentes de adicciones.

La causa exacta del abuso de drogas y la farmacodependencia se desconoce. Sin embargo, los genes del individuo, la acción de las drogas, la presión de compañeros, el sufrimiento emocional, la ansiedad, la depresión y el estrés ambiental pueden ser todos factores. La presión de los compañeros puede llevar al uso o abuso, pero al menos la mitad de los individuos que caen en la adicción sufren depresión, trastorno de déficit de atención, trastorno de estrés postraumático u otro problema de salud mental. (MedLine Plus, 2009).

Por otra parte, el estudio de la personalidad y del comportamiento en la delincuencia es un tema abordado tanto por los psicólogos sociales como por los investigadores de rasgos o factores de personalidad. Es un tema de interés actual porque la violencia y la delincuencia no están disminuyendo en la sociedad (Ortiz et al, 2006, p. 2).

La drogodependencia y la delincuencia son comportamientos que han despertado el interés de los investigadores por la problemática social, observándose en ellos un notable incremento; dicho incremento, por otra parte, ha recaído principalmente en la población juvenil. Al mismo tiempo, son muchos los esfuerzos en poner freno a estos dos fenómenos y, pese a ello, aún no se han podido explicar, dado que intervienen multitud de variables en ellos: son comportamientos pluriformes y complejos (Rodríguez et al, 1997, p. 2).

La relación entre las drogas y la delincuencia es tan estrecha para el sentido común, que fácilmente se considera como causa de la comisión de un delito violento el estar bajo la influencia de alguna sustancia que altere el organismo (Crespo y Bolaños, 2008, p. 5).

En Venezuela, plantear esta asociación implica varias dificultades, entre las que destaca la ausencia de medición confiable del consumo de drogas. En el país, las personas condenadas por cualquier delito no son objeto de un estudio metodológicamente adecuado que permita conocer si el sujeto ha consumido algún tipo de sustancia psicotrópica; y aún cuando se realiza una síntesis biográfica del delincuente en la que hay una referencia superficial al consumo de drogas, estas no reciben una atención estadística que permita elaborar una base de datos adecuada en la que se pueda, de manera preliminar, plantear la relación entre delincuencia y consumo de drogas (Crespo y Bolaños, 2008, p. 5).

Aunque es posible que no existan estudios definitivos que interpreten la relación causa y efecto entre el abuso de drogas, las personalidades violentas y el delito, es innegable que la drogadicción, así como otros factores ligados a ella (tales como el tráfico de drogas, las bandas juveniles y los actos delictivos que cometen algunos individuos con el fin de perpetuar su consumo) tienen gran influencia en el deterioro de la sociedad venezolana, en la cual la población de riesgo está expuesta a dinámicas que fácilmente se asocian tanto a su consumo, como al uso de la violencia (una desigual distribución del ingreso, desempleo, marginalidad, ociosidad, etc.).


Con base a estos datos quiero darles mi punto de vista:

1)     No obstante que el cannabis es sustancia ilícita -solo permitida para uso medicinal o científico-, en sentido recreativo, lo que involucra producción, comercialización y distribución debe ser analizado con profundidad en foros mundiales, por supuesto con nuestro principal socio comercial y mayor consumidor del mundo, Estados Unidos de América. Si no se desarrolla de esta manera, la reforma por buena que sea de manera nacional estará destinada al fracaso.
2)     Aunque nos duela, no tenemos ni lo mínimo parecido a Holanda, somos SUBdesarrollados, no tenemos la educación, NO tenemos consciencia social, NO tenemos las instituciones de salud, sociales, judiciales, ni legislativas para hacer una reforma. No tenemos los recursos, somos país pobre con gente pobre, con población que no tiene satisfechas siquiera sus necesidades mínimas básicas. Las instituciones están enfermas de corrupción. No existe la voluntad de solucionar –antes que la legalización de las drogas- estos temas, que son focos rojos para a la dependencia de drogas.
3)     Legal o no, el consumo de drogas en nuestro país va en crecimiento, la prohibición es intrascendente, lo importante es que la sociedad en la que viven nuestros niños y adolescentes no es la ideal para protegerlos de las adicciones, desde un cigarro de tabaco, pasando por alcohol, mota, cocaína, tachas, heroína, crack, etc. La ilegalidad del consumo no desincentiva al drogadicto, ni la legalización la motiva. Lo importante es cómo detener la intención de su consumo. La adicción, la drogadicción es consecuencia del problema social que vivimos. La coerción, tratar como delincuente al consumidor, ha demostrado que no es la solución.
4)     Si se legaliza exclusivamente el consumo y comercio de cannabis, lógico seguirá siendo ilegal la producción, comercialización y distribución de cocaína y otros narcóticos, y evidentemente seguirá el narcotráfico, por lo tanto, también la guerra entre capos, capos contra autoridades, corrupción, etc. El narco NO se acaba. De igual manera, si no se realiza de manera general, en la que se reforme el consumo de todas las sustancias tóxicas, también la reforma estará destinada al fracaso.
5)     Tampoco se acabarán los negocios ilegales paralelos al narco, como lo son el secuestro, trato de blancas, protección a cambio de cuotas, etc., pues al verse acotados en sus ganancias, buscarán nuevas formas para ganar dinero “fácil”.


No se trata de las ocurrencias momentáneas, se trata de un problema con mucho fondo que no se soluciona con la reforma de un artículo del Código Penal o de la Constitución. Tampoco se trata de la opinión de las mayorías, eso es demagogia. La drogadicción es el reflejo del abandono en la que tenemos sumergida a los niños y adolescentes del país, por padres y en ocasiones madres ausentes,  también por adicciones de ambos que generan predisposición genética de los hijos, por la falta de oportunidades, por la falta de expectativas de nuestra juventud. Este es el verdadero tema que hay que solucionar.