Rafael Fajardo Carrillo
@FajardoTweeter
Congresos destruidos y tomados como en Guerrero por pseudo-maistros exigiendo que no se les evalúe. Capitales como Oaxaca paralizadas también por pseudo-maistros mostrando su holgazanería fuera de los salones de clases. Alumnos y padres de familia desesperados por la falta de conciencia de la CNTE, como en Michoacán, y pseudo-estudiantes que se apoderan de las normales exigiendo plazas obligatorias -como si un contador, doctor, abogado o ingeniero pudiera exigir una plaza laboral de esta manera-, ¡no!, las cosas se ganan a través del esfuerzo. Tribus que se apoderan de universidades como en el DF.
Todos protegidos por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), "pobrecitos delincuentes", -así se les llama a los que no cumplen con la "Ley" en un estado de derecho ¿No?-, y solapados por las autoridades federales y estatales que no actúan. Solo los delincuentes se cubren el rostro.
Ni tampoco quiero agredir u ofender a los "maestros", que también, todos los días se levantan temprano para llegar antes que el primer alumno, que ejercen su profesión, su vocación, que aun después del horario de clases, en casa, continúan con la labor, calificando exámenes, tareas y preparando la clase del día siguiente; eso sin contar con las labores del hogar, esos si son MAESTROS de verdad.
Pero los que se la pasan beneficiándose de las marchas, paros, bloqueos, de toma de ciudades; esos solo son pseudo-maistros, saldos de la anarquía. Para que las cosas se hagan, solo se requiere de una cosa, voluntad. Necesitamos "voluntad" de las autoridades para solucionar de una vez por todas estos problemas, a través del diálogo (que a mi entender ya se agotó) o por la fuerza pública.
Como todas las decisiones, siempre habrá consecuencias.
Las consecuencias de no hacer nada son:
- Un Guerrero en que todos pierden. De por sí es una estado olvidado por la autoridades, por sus mismos gobernantes -beneficiando a los delincuentes-, quebrado, con problemas de inseguridad -también consecuencia de la pobreza-, donde solo se apoya las zonas turísticas -y a medias-. Pierden los particulares que invirtieron en carreteras (Nos guste o no la forma), los hoteleros, restauranteros, gasolineros, lavanderos, talacheros, abarroteros, verduleros y consecuentemente los empleos, las cosechas de campesinos, salarios y bienestar social, y obvio, los niños. No hagan de Guerrero guerra de partidos o saldo de cuentas.
- Menores ingresos, empleos y salarios provenientes del turismo a Oaxaca, que a su vez, ocasiona menor educación, calidad y nivel de vida de la población. Tampoco hagan de un Estado como Oaxaca, un terreno de guerra partidista.
- Y lo mismo en Michoacán. Niños, miles de niños sin clase, perdiendo la oportunidad de crecer cívica, social y culturalmente, aventajados por niños de su misma edad de otros estados.
¡Ya basta!, no pierden solo estos Estados, ni pierden solo los niños, perdemos todos, pierde México entero, nos desgastamos en recursos económicos, creativos, humanos, operativos con estas discusiones de Poder.






No hay comentarios:
Publicar un comentario