Rafael Fajardo Carrillo
rfajardo@prodigy.net.mx
La verdad, hay
muchas opiniones en contra y a favor, y lo importante es que te formes tu
opinión de manera más informada, no solo por cuestiones morales, religiosas, de
preferencias, o si eres consumidor o no. La Neta es un chorro de información,
pero estoy seguro vale la pena.
Antes que nada,
me gustaría darles unos datos, referencias, que ayuden a analizar el tema:
1) Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2012 de la Oficina
de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, "el cannabis es la
sustancia ilícita más consumida mundialmente: existen entre 119 y 224 millones
de consumidores de cannabis en todo el mundo y su demanda se mantiene estable".
La
ley internacional de control de drogas, regida principalmente por la Convención
Internacional Antinarcóticos de 1961, limita el uso de drogas narcóticas
-incluyendo la marihuana- exclusivamente para uso médico o científico.
Aunque
la marihuana se entiende como una droga en la mayoría del mundo, no todos los
países la consideran ilícita ni prohíben su consumo.
2) Al contrario de lo
que se cree, técnicamente Holanda nunca ha legalizado la marihuana.
"El
cultivo, provisión y posesión de marihuana constituyen delitos criminales,
penalizados con prisión", explica el informe "Perspectiva de las
drogas. Modelos para el suministro legal de cannabis: desarrollos
recientes", publicado por el Centro Europeo de Monitoreo de Drogas y
Drogadicción (EMMDDA).
Lo
que ha hecho es no dictar leyes contra los locales donde esta se vende,
conocidos mundialmente como "coffee shops".
Una
práctica de tolerancia presente en guías locales desde 1979 y que evolucionó en
el concepto actual de locales autorizados y con licencia de la municipalidad
para vender cannabis.
La
venta de pequeñas cantidades de marihuana a mayores de 18 años dentro de los coffee shops es
tolerado "en un intento de que los adultos jóvenes que experimentan con
cannabis se mantengan alejados de otras drogas más peligrosas", asegura el
informe.
La
norma, según explica el informe, establece que se venda un máximo de 5 gramos
por persona y que un coffee shop no debe tener más de 500 gramos de marihuana
en stock.
Y
las reglas son exigentes. Un coffee shop puede ser cerrado y su dueño enfrentar
a la justicia si no se ajusta al criterio de la norma, que prohíbe, entre otras
cosas, la venta a menores o la venta de alcohol o drogas duras.
En
mayo de 2012 tres provincias del sur del país implementaron un nuevo esquema
para convertir los coffe shops en una especie de club privados, con membresía.
La medida fue abolida seis meses después.
En
enero de 2013 el gobierno holandés determinó que los coffee
shopsdeberían ser sólo para residentes y no para turistas. Sin
embargo, tras una pelea legal donde los locales amenazaron con demandar al
gobierno por las pérdidas provocadas por la medida, la implementación de la
misma quedó sujeta al criterio de cada municipalidad.
3) Introducción estudio Panamá
Este estudio busca
demostrar científicamente los múltiples factores desencadenantes del
comportamiento del menor infractor, que van asociados a la desintegración
familiar, deterioro social y problemas económicos. Estos son elementos
propicios que influyen en el joven para iniciar el consumo de drogas llevándolo
posteriormente a la deserción escolar y luego cometer actos delictivos que va
desde el hurto hasta el homicidio.
Las drogas generan
violencia y esta a su vez es considerada como una enfermedad social que ha
adquirido proporción endémica convirtiéndose en uno de los problemas de salud
pública mas graves que aquejan a nuestro país, siendo la situación mas
alarmante entre adolescentes de 10 a 17 años.
Al consumir droga la
probabilidad al igual que el alcohol de que una persona viole la integridad
física, psicológica o social de otra persona, es considerada como el ejercicio
de una fuerza indebida, de un sujeto a otro, siempre que se experimente como
negativa.
Los jóvenes con
problema de droga trastoca la familia, la comunidad y la sociedad en general y
pone en peligro su desarrollo sano y sostenible. Tanto la droga, como el
maltrato y la violencia provocan secuelas psicoafectiva que tendrán un impacto
negativo en mayor o menor medida en el proceso de crecimiento y desarrollo del
individuo durante la infancia y adolescencia y así mismo condicionaran la
posterior adaptación social del sujeto sano.
Este estudio busca
determinar, de un universo poblacional de internos que ingresan al Centro y que
son consumidores de droga los factores determinantes que los lleva al mundo de
la drogadicción, con el fin de prevenir y erradicar esta enfermedad que tanto
daño hace a los jóvenes y a la sociedad en general.
Estudio de menores
infractores y su asociación con el consumo de droga
Marco teórico
Se tomo en cuenta que
el consumo predomina en los adolescentes con problema de hogares desintegrados
o con antecedentes de familiares panameñas que consumen drogas, referencia esta
tomado del estudio de población atendida en el centro de fármaco dependencia y
centro de custodia del ministerio de la familia la niñez y la juventud.
Identificar variables
de riesgo definidas, concretas y diferenciadas para el consumo entre los
adolescentes que aun asisten a la escuela.
Se presume que los
adolescentes con mayor antecedentes de tener problemas familiares tienen un
mayor riesgo de presentarse como consumidores de tóxicos en esta franja de
edad, seria también interesante hacer un perfil diferencial entre el consumidor
sintomático y el consumidor social a esta edad, que no se llega a concretar
aquí por las limitaciones propias del estudio actual.
El consumo de drogas
es un fenómeno bastante extendido entre los adolescentes de las sociedades
occidentales entre 8 a 17 años, acudiendo en esta gama de edad un porcentaje
considerable a nuestro centro por problema delictual o de conducta. Hay una
correlación clara entre el inicio del consumo a estas edades en forma de un
patrón de uso ocasional y el desarrollo posterior de su dependencia en la edad
adulta, de ahí el interés por focalizar la atención de posibles factores de
riesgo existente en esta franja de edad, para intervenir e intentar evitar
consecuencias adversas posteriores en un intervalo de tiempo demasiado
prolongado a partir de la adolescencia.
En los jóvenes, la
marihuana tienen la particularidad, que suelen ser usados en la mayoría de los
casos para potenciar los efectos de las bebidas alcohólicas, (desviación de su
uso), que en esta edad son considerada como drogas “blandas”, y que no es mas
que el “rito iniciático” en la escalada del consumo de drogas.
Se ha visto claro que
la situación de la adolescencia es más compleja de lo que pudiese parecer a
primera vista y que merece ser individualizada de manera especial. Se puede
considerar que hay una especifidad en la población adolescente, producto del
cambio de niño a adolescente y que se asocia a los cambios hormonales propio
del desarrollo de la pubertad, cambio este que juega un papel importante en el
conducta y estado de animo, como es la rebeldía, irritabilidad y en algunos
hasta depresión o ansiedad que los lleva a la búsqueda de lo nuevo, mediante la
curiosidad. Factores estos que juegan un rol durante la organización de la
personalidad futura del adulto, en donde las emociones las sustituye la búsqueda
de sensaciones.
La adolescencia es, en
efecto la prueba, la piedra de toque, de los esbozos identifica torios
preparados en la infancia.
Se puede agrupar bajo
el nombre de conductas de adicción aquellas, que se caracterizan por el
desarrollo de una dependencia del adolescente respecto a la satisfacción de una
necesidad y del producto que procura esta. El interés de esta denominación es
hacer resaltar lo que las reúne y a su vez revelar los rasgos fundamentales de
estos adolescentes como es: 1) apetencia de la dependencia y 2) su propensión a
la escalada a la utilización de drogas mas fuertes. Una conducta propia del
adolescente que intenta regular sus tensiones internas y sus necesidades
afectivas.
Este estudio plantea
los siguientes objetivos:
·
Describir las características
sociodemográfico y epedimiológicas del consumo de sustancias en un grupo de
población de niños, niñas y adolescentes recluidas y recluidos en el Centro de
Observación y Diagnostico del Ministerio de la Familia y la Juventud.
·
Analizar la correlación existente
entre las características de ese consumo e índices de violencia y conducta
emocional, así como con variables de riesgo familiar, sociales y personales.
Metodología
Recopilación de Datos.
Entrevista
personalizada e individualizada al cien por cientos de los jóvenes ingresados
en el centro de custodia de junio del 2,000 a marzo del 2,001 cumplimiento y
pabellón de niñas y niños durante los meses de junio del 2000 a febrero de
2002.
La entrevista
consistía en recopilar datos de aquellos jóvenes que afirmaban haber consumido
sustancias como (alcohol, drogas ilegales, psicotropos, etc.), así como el tipo
de droga que consumen y la frecuencia de consumo (no consumidor, consumidor)
además de la edad de inicio, nivel académico del encuestado y comportamiento
antisociales como es “ si al momento de cometer del hecho delictivo se
encontraba bajo los efectos de la droga”.
Como el estudio no
pretendía establecer asociaciones con situaciones de familia, Solo se colecto
la información sobre el numero de persona y su fin.
También se registraron
problema de conducta o legales en relación con el consumo de droga y sus
comportamientos en el desarrollo social y personal de individuo, es decir, se
intenta buscar una relación entre el uso de una sustancia y un comportamiento
alterado que se presenta en los adolescentes en el intento de adquirir drogas.
Característica de la
muestra de estudio, consiste en aquellos adolescentes que consumen tóxicos y
que son recluidos en el centro de observación y diagnostico por diversos
motivos, cuyo intervalo de tiempo es de un año, el cual es una muestra
representativa de la población general de adolescentes recluidos en el Centro.
Se trata de una muestra de adolescentes “sintomáticos” derivados a consulta de
Salud física y que al mismo tiempo consumen, a diferencia de consumidores
estrictamente “Sociales” que podríamos encontrar en principio en un centro de
atención para drogodependencia, y que no hemos llegado a analizar por las
limitaciones propias del estudio.
El tiempo calculado
para la entrevista fue de 45 minutos y se llevo a cabo por el mismo personal
medico del centro.
Hipótesis
Que la población en
estudio hizo uso de los tóxicos siguiendo un patrón de consumo de mas de una
dosis al día en edad temprana, que los llevo a cometer posiblemente el delito
bajo efectos de la droga, muchos de estos delito tiene como característica la
violencia como es el homicidio, Abuso Sexual y Robo a Mano Armada.
Resultados
Variables
sociodemográficas y consumo de tóxicos. Sobre una muestra de adolescente
atendidos durante el intervalo de tiempo de un año en el Centro de Observación
y Diagnostico y en los que se constato la existencia de consumo de toxico en un
(88%) sobre el total de los evaluados, en el intervalo de tiempo de un año. Asumimos
la existencia a este nivel de sesgo lógico de infradetección, el cual se basa
en el sistema de recolección de la muestra. Dada la no existencia de medios en
este estudio para reclutar los falsos negativos.
En cuanto a la
variable sexo se realizo una muestra de prueba de diferencia de proporciones,
los que arrojo como resultado que no existe ninguna distinción entre el consumo
de toxico de los jóvenes y las jóvenes, resultado este que llamo mucho la
atención dado que a simple vista y observando las cifras absolutas lógicamente
los resultados reflejaron que los varones consumen un alto porcentaje de droga
sin embargo al aplicarle la prueba de diferencia de proporciones, los
resultados fueron los antes mencionados.
Respecto al Patrón o tipo de
consumo, el 88% de los jóvenes entrevistados consumen Habitualmente, siendo la vía
fundamental de administración la oral.
Toda la muestra
recogida pertenece a un medio urbano por el área de derivación del Centro, por
lo que no se pudo establecer diferencias de consumo entre el medio rural y
urbano.
A la hora de analizar
la ocupación se refleja que el 41% son estudiantes o tienen alguna ocupación,
mientras que un 59% no trabaja ni se dedica a ninguna actividad en el momento
de evaluación inclusión en el estudio.
Todos los detectados
como consumidores se sitúan en una franja de edad superior a los 8 años,
mostrando índices altos de malestares psicológicos o emocionales.
Los jóvenes que
asistieron al centro se asocian con trastornos mentales tales como la
irritabilidad, ansiedad y depresión. Estos trastornos pueden asociarse al
comportamiento delictivo, rebeldía y fracaso académico, profundizando de esta
manera la desarmonía familiar.
Del total de los
entrevistados, cuatro de los adolescentes presentaban problemas judiciales
derivado del consumo de drogas. Los estudios epidemiológicos muestran
perfectamente la correlación que existe entre estas patologías del
comportamiento y el entorno social.
El 78% de los
adolescentes de la muestra tienen Historia Familiar positiva de abuso de
dependencia de sustancias en uno o ambos progenitores o en familiares de
segundo grado (frente al 20% de los pertenecientes al grupo de no consumidores.
Por
Licda. Aracelly
Camacho Somarriba
Conclusión
Luego de analizar con
detalle los datos obtenidos en la investigación, podemos llegar a las
siguientes conclusiones.
·
es evidente que la edad e inicio del
consumo de drogas se encuentra entre los diez y catorce años, o sea inicio de
la adolescencia.
·
Que en su mayoría el inicio del
consumo de drogas se da anterior a cometer el delito.
·
Que arriba del 88% de jóvenes que
ingresan a estos centros: custodio y cumplimento son consumidores de droga.
·
Que no existe ninguna diferencia
entre las niñas que consumen droga y los varones.
·
Que a pesar de las características
psicosocial de los jóvenes que ingresan a estos centro no esperábamos un
porcentaje de consumidores tan altos.
·
Por otro lado es evidente que la
desintegración familiar y la falta de bases sólidas dentro del hogar la
paternidad irresponsable son factores desencadenantes par al comportamiento de
esto jóvenes.
·
La deserción escolar es producto de
la desintegración familiar de familiares cercanos que consumen drogas y el
inicio del consumo de drogas a edades tempranas.
·
Que los delitos por el cual
ingresaron a esto centros no son por consumo o trafico de drogas sino por
homicidio, hurto, robo, y violación, el cual se destacan mas en aquellos
jóvenes que son fuertes consumidores de drogas es decir que consumen mas de una
vez al día.
·
Tomando en cuenta el punto anterior
debemos concluir que los programas no deben estar dirigidos únicamente a una
población minúscula de jóvenes consumidores en el centro de fármaco dependencia
sino extenderse a la población universal de los centros de custodio y
cumplimiento y pabellón de niñas y niños.
·
Finalmente si no hacemos todos los
esfuerzos necesarios que involucre a instituciones publicas y privadas para
ayudar a nuestros jóvenes a salir del circulo de la droga estaremos cultivando
una juventud enferma y no productivos para familia y el país.
Recomendaciones
El Comité Nacional de
Análisis de Estadística Criminal recomienda los siguiente:
·
Desarrollar y mantener programas con
personal idóneo eficiente con el fin de lograr reintegrar a estos jóvenes a la
sociedad física y mentalmente sana.
·
Crear conciencia a las autoridades y
la población en general que la problemática es grave por lo que debemos
intervenir mediante acciones conjuntas y rápidas para evitar obtener una
sociedad habitada por jóvenes enfermos no productivos para el país.
Somos conscientes de
las múltiples limitantes que tenemos principalmente en lo que en materia
económica se refiere para desarrollar programas que comprometan al universo de
la población pero si logramos trabajar con todas las herramientas necesarias profesional,
económica, etc., se lograría atacar al mal sino evitar que aquellos jóvenes que
aun no consumen la droga lo hagan.
El progreso de una
nación depende de su población si tenemos jóvenes sanos física y mentalmente
construimos un país libre de drogas
4) Caso Venezuela. Consumo de
drogas y su efecto en las conductas agresivas y delictivas de los jóvenes
venezolanos
Las conductas violentas pueden ser causa o consecuencia del
efecto de las drogas en el
organismo. Los crímenes asociados al consumo de drogas pueden darse
como consecuencia del propio consumo y/o posesión, o con fines de lucro (para
adquirirla). Este trabajo, de tipo
descriptivo y con un modelo cualicuantitativo,
tiene como objetivo analizar el
consumo de drogas y su efecto en las conductas agresivas y delictivas de los
jóvenes venezolanos, mediante un enfoque específico que considera el entorno
socioeconómico como una causa probable en ambas conductas. A partir de un análisis realizado
sobre algunas variables obtenidas por
la ONA, puede afirmarse que el mayor porcentaje de adicción se da en jóvenes
con bajo nivel educativo y situación laboral inestable o
poco beneficiosa, ya que el joven puede optar por el uso de drogas para evadir
su realidad y reemplazar las carencias de la vida cotidiana con placer y libertad mental.
Introducción
Las causas del consumo de drogas son muchas, de las cuales
destacan la presión de los
compañeros, depresión,
trastornos mentales, curiosidad, ocio, imitación, rebeldía, concepción de las
drogas como vía de escape de los problemas familiares,
etc., y cada una de las causas afecta a grupos con
características diferentes.
El uso de drogas no siempre resulta en adicción, sin
embargo, éstas tienen un efecto tal en la mente del individuo que la
consume que normalmente siente la necesidad de utilizarlas nuevamente, hasta
que se convierte en un vicio que puede originar conductas violentas y
delictivas.
Además de las causas mencionadas, existe una que tiene
especial relevancia en la sociedad venezolana,
que es la influencia de la situación económica del jóven en su decisión de
comenzar a utilizar drogas, específicamente aquellas de tipo ilegal. En este
sentido, aquellos jóvenes de clase social baja,
con pocos recursos, que se desenvuelven
en una sociedad que no les provee los medios para
satisfacer sus necesidades más básicas (como la educación), con limitadas
ofertas de empleo, colmada de violencia, oferta de drogas,
que los margina y los bombardea con imágenes de consumo,
se encuentran con que son pocas las oportunidades para surgir y tener una calidad de vida óptima, por lo que pueden llegar a sentirse frustrados y
optar por el uso de drogas como una alternativa deseable, en comparación con la
realidad.
Son varios los autores que desarrollan esta teoría, y aunque los
estudios no son concluyentes, más adelante se muestra como
innegablemente el entorno socioeconómico tiene relevancia en el índice de
consumo de drogas en las poblaciones de menos recursos.
Consideraciones generales.
El abuso de drogas puede conducir a la adicción o a la
dependencia de las mismas. Las personas que utilizan drogas para aliviar el
dolor pueden volverse dependientes, aunque es raro que esto suceda en personas
que no tienen antecedentes de adicciones.
La causa exacta del abuso de drogas y la farmacodependencia se desconoce. Sin embargo, los genes del individuo, la acción de las drogas, la
presión de compañeros, el sufrimiento emocional, la ansiedad, la depresión y el estrés ambiental
pueden ser todos factores. La presión de los compañeros puede llevar al uso o
abuso, pero al menos la mitad de los individuos que caen en la adicción sufren
depresión, trastorno de déficit de atención, trastorno
de estrés postraumático u otro problema de salud mental.
(MedLine Plus, 2009).
Por otra parte, el estudio de la personalidad y del comportamiento en la delincuencia es un tema
abordado tanto por los psicólogos sociales como por los investigadores de
rasgos o factores de personalidad. Es un
tema de interés actual porque
la violencia y la delincuencia no están disminuyendo en la sociedad (Ortiz et
al, 2006, p. 2).
La drogodependencia y la delincuencia son comportamientos
que han despertado el interés de los investigadores por la problemática social,
observándose en ellos un notable incremento; dicho incremento, por otra parte,
ha recaído principalmente en la población juvenil. Al
mismo tiempo, son muchos
los esfuerzos en poner freno a estos dos fenómenos y, pese a ello, aún no se
han podido explicar, dado que intervienen multitud de variables en ellos: son
comportamientos pluriformes y complejos (Rodríguez et al, 1997, p. 2).
La relación entre las drogas y la delincuencia es tan
estrecha para el sentido común, que fácilmente se considera como causa de la
comisión de un delito violento el
estar bajo la influencia de alguna sustancia que altere el organismo (Crespo y
Bolaños, 2008, p. 5).
En Venezuela, plantear
esta asociación implica varias dificultades, entre las que destaca la ausencia
de medición confiable del
consumo de drogas. En el país, las personas condenadas por cualquier delito no
son objeto de un estudio metodológicamente adecuado que permita conocer si el
sujeto ha consumido algún tipo de sustancia psicotrópica; y aún cuando se
realiza una síntesis biográfica
del delincuente en la que hay una referencia superficial al consumo de drogas,
estas no reciben una atención estadística que permita
elaborar una base de datos adecuada en la que se pueda, de manera preliminar, plantear
la relación entre delincuencia y consumo de drogas (Crespo y Bolaños, 2008, p.
5).
Aunque es posible que no existan estudios definitivos que
interpreten la relación causa y efecto entre el abuso de drogas, las
personalidades violentas y el delito, es innegable que la drogadicción, así
como otros factores ligados a ella (tales como el tráfico de drogas, las bandas
juveniles y los actos delictivos que cometen algunos individuos con el fin de
perpetuar su consumo) tienen gran influencia en el deterioro de la sociedad
venezolana, en la cual la población de riesgo está expuesta
a dinámicas que fácilmente se asocian tanto a su consumo, como al uso de la
violencia (una desigual distribución del ingreso,
desempleo, marginalidad,
ociosidad, etc.).
Con base a estos
datos quiero darles mi punto de vista:
1)
No
obstante que el cannabis es sustancia ilícita -solo permitida para uso
medicinal o científico-, en sentido recreativo, lo que involucra producción,
comercialización y distribución debe ser analizado con profundidad en foros
mundiales, por supuesto con nuestro principal socio comercial y mayor
consumidor del mundo, Estados Unidos de América. Si no se desarrolla de esta
manera, la reforma por buena que sea de manera nacional estará destinada al
fracaso.
2)
Aunque
nos duela, no tenemos ni lo mínimo parecido a Holanda, somos SUBdesarrollados,
no tenemos la educación, NO tenemos consciencia social, NO tenemos las
instituciones de salud, sociales, judiciales, ni legislativas para hacer una
reforma. No tenemos los recursos, somos país pobre con gente pobre, con
población que no tiene satisfechas siquiera sus necesidades mínimas básicas.
Las instituciones están enfermas de corrupción. No existe la voluntad de
solucionar –antes que la legalización de las drogas- estos temas, que son focos
rojos para a la dependencia de drogas.
3)
Legal
o no, el consumo de drogas en nuestro país va en crecimiento, la prohibición es
intrascendente, lo importante es que la sociedad en la que viven nuestros niños
y adolescentes no es la ideal para protegerlos de las adicciones, desde un
cigarro de tabaco, pasando por alcohol, mota, cocaína, tachas, heroína, crack,
etc. La ilegalidad del consumo no desincentiva al drogadicto, ni la
legalización la motiva. Lo importante es cómo detener la intención de su
consumo. La adicción, la drogadicción es consecuencia del problema social que
vivimos. La coerción, tratar como delincuente al consumidor, ha demostrado que
no es la solución.
4)
Si
se legaliza exclusivamente el consumo y comercio de cannabis, lógico seguirá siendo
ilegal la producción, comercialización y distribución de cocaína y otros
narcóticos, y evidentemente seguirá el narcotráfico, por lo tanto, también la
guerra entre capos, capos contra autoridades, corrupción, etc. El narco NO se
acaba. De igual manera, si no se realiza de manera general, en la que se
reforme el consumo de todas las sustancias tóxicas, también la reforma estará
destinada al fracaso.
5)
Tampoco
se acabarán los negocios ilegales paralelos al narco, como lo son el secuestro,
trato de blancas, protección a cambio de cuotas, etc., pues al verse acotados
en sus ganancias, buscarán nuevas formas para ganar dinero “fácil”.
No se trata de
las ocurrencias momentáneas, se trata de un problema con mucho fondo que no se
soluciona con la reforma de un artículo del Código Penal o de la Constitución.
Tampoco se trata de la opinión de las mayorías, eso es demagogia. La
drogadicción es el reflejo del abandono en la que tenemos sumergida a los niños
y adolescentes del país, por padres y en ocasiones madres ausentes, también por adicciones
de ambos que generan predisposición genética de los hijos, por la falta de
oportunidades, por la falta de expectativas de nuestra juventud. Este es el
verdadero tema que hay que solucionar.